martes, abril 24, 2007

Estos días


La primera vez que uno de mis hijos me habló con modismos chilenos casi me da un infarto. Aún estaba en la etapa de negación en la que apostaba cualquier cosa por decir que no estaría mas de tres meses en este lugar, y ya ellos hablaban con un acento extraño al nuestro. Como venezolana que quiere a su país muchísimo, es muy difícil ver como sus hijos se adecuan a una nueva forma de expresarse. Lo primero fue el acento con que hablaban todo, pero poco a poco fueron agregando modismos que resultan a veces chocantes a mi oído. Al comienzo pensé en corregirlos, decirles como se deben decir las cosas, y luego me dí cuenta -pero que pasa? si aquí los extranjeros somos nosotros!- Es mi deber mantener mis tradiciones venezolanas lo mas arraigadas posibles, pero tambien es mi deber, dejarlos ser, dejarlos adaptarse a esta nueva cultura, para que no se sientan extraños a esto que ahora están viviendo.

Cada vez que los oigo me doy cuenta lo fácil que es para ellos adaptarse a las nuevas situaciones. Nosotros tambien tenemos que hacerlo. Quién sabe si algún día termine diciendo: ¿Como estai?, poooooh y cachai de manera natural.

5 comentarios:

El Buhonero Venezolano dijo...

Sabes, yo estuve en USA casi 4 años, no seguidos por que cada 9 meses me venia, pero el ultimo año me dio una oferta una empresa por esa epoca diciembre unos amigos mexicanos q se regresaban me regalaron el ALMA LLANERA, no imaginas la moqueadera, al otro dia le dije chao a la empresa y me devolvi a venezuela... te lo cuento por q se lo q es estar expatriado, aunque tu tienes a tu familia y eso cambia mucho las cosas... te imagino con tus hijos por lo del hablar, bueno recuerdales todo el tiempo lo rica y sabrosa q es esta tierra... abrazos

fitziane dijo...

Sé de qué estás hablando pues mis hijos lo único que tienen de venezolanos es su mamá. Yo también estoy expatriada. Tengo 12 años que salí de Venezuela. Mi hijo ha visitado una vez. Mi hija todav[ia no. (Aunque van a Miami todos los años. Eso casi cuenta.)
El día en que me dí cuenta de que yo soy la totalidad de su experiencia venezolana, casi me da un ataque de pánico.
Se me pasó, porque mis hijos no son venezolanos, ni norteamericanos (por su papá), ni chinos (por vivir aquí). Son una mezcla de los tres. Son y serán ciudadanos del mundo.
Josianne
desde China
P.D. Te recomiendo un libro, Third Culture Kids, por David Pollock. El libro describe a tus hijos.

Tahylú dijo...

Gracias por sus comentarios. La verdad es que si es bastante dificil, y en cierta forma algo tragicómico... quiero que sean 100% venezolanos, pero tengo que dejarlos adaptarse.
Gracias por la recomendación del libro.
Y a buhonero... A mi tambien me daban lloraderas al principio con la música venezolana... incluso las que no eran llaneras o criollas... La primera vez que escuche a Ricardo Montaner aquí, me dió mucha nostalgia :)

Dabart dijo...

Es algo muy natural que tomen las costumbres de Chile! somos los adultos que nos empeñamos a cargar recuerdos y nostalgias! los chamos se habituan rapido a las situaciones.., y en tu caso no cambiaron de idioma, pero si estuvieran por aqui, en menos de 3 meses ya estarian hablando perfectamente el italiano, hasta con acento local y todo!

Fotos dijo...

Hola, yo soy hija de inmigrantes españoles y nunca supe lo que tu describes en tu post pues mis padres nunca me corrigieron, supe muy bien lo que describes en tu post cuando emigré a España con mis hijos, el mayor que es adolescente adaptó el acento madrileño rápido y la pequeña como no tenía la presión de sus compañeros nunca se le pegó el acento pero si los modismos.

Al final decidimos regresar en el 2005, estando 4 años allá y ahora yo los corrijo cuando exageran cortando las palabras, les digo, estás caribeñísimoooo jajajaja.

Te recomiendo que pases totalmente el suiche porque el desarraigo es muy doloroso.

Saludos desde Caracas